Posteado por: Paola Isabel Altamirano Ogaz | Mayo 27, 2008

Mosaico de apodos de los estados de Norteamérica.

Hace algunos días mientras esperaba que cambiara el semáforo detrás de un auto con placas del estado de Texas, me puse a reflexionar sobre la frase que ostentaba su placa: “The lone star state”(El estado de la estrella solitaria), que es su “apodo”, y pensé que obviamente tendría que referirse a la historia de dicho estado; investigando sobre esto descubrí que esta frase hace referencia a la estrella de la bandera de la república (de Texas) de 1836. La estrella solitaria sobre un fondo azul reconoce a Texas como república independiente y es un recordatorio para los texanos de la lucha de este estado para lograr su independencia de México,  Y aún hoy en día podemos ver a la “estrella solitaria” en la bandera y en el escudo del estado de Texas. Después de conocer estos datos pensé que sería interesante investigar sobre las frases que a lo largo de la historia (desde que existen los automóviles) han aparecido en las placas de los Estados Unidos de América para intentar armar un mosaico de su historia partiendo del apodo de algunos de sus estados, comparándolo y complementándolo  con lo aprendido durante el curso (que de hecho fue mi primer acercamiento a la historia norteamericana).

 

Empezaré mi lista con los apodos de algunos de los estados que antiguamente pertenecieron a las trece colonias, pero que tal vez no lograron sobresalir históricamente o por algún extraño motivo se consideró que tenía más relevancia hacer alusión a una roca, como es el caso de New Hampshire, cuyo apodo es “Granite State” (El estado del Granito)”, o a una fruta, como en Georgia cuyo apodo es “Peach State” (El estado del Durazno), obviamente, ambos haciendo referencia a la gran abundancia y calidad de estos productos en esas regiones. Massachussets en un principio y por muchos años ostentó el apodo de “The Bay State” (El estado de las bahías) por su cercanía a varias y grandes bahías, sin embargo en los últimos años ha tenido el sobrenombre de ”The old  Colony State” (El estado de la Antigua Colonia), en clara referencia a la colonia original, Plymouth.  Connecticut, por su parte, lleva el orgulloso apodo de “Constitution State” (El estado de la Constitución), que le fue otorgado por la Asamblea General de 1959, gracias a John Fiske, un importante historiador de esta población, que a principios del siglo XIX, proclamo que “The Fundamental Orders” (163 8) fue la primera Constitución escrita en la historia de los Estados Unidos. El manuscrito original de esta Ley es exhibida permanentemente al publico en el Museo de Historia de Connecticut en la Biblioteca Estatal. Otros apodos que ha tenido Connecticut son: “The Nutmeg State” (El estado de la nuez moscada), “The Provisions State” (El estado de las Provisiones) y “The Land of Steady Habits” (El estado de los hábitos constantes). Aunque no encontré referencia alguna a los dos últimos apodos (el primero creo que es más que obvio), creo que los mismos se refieren a la fortaleza y supervivencia de este estado en épocas difíciles.

Delaware por su parte ha sido conocido con varios sobrenombres, el más importante y el más conociedo es el de “The First State” (El primer estado) debido al hecho de que el 7 de diciembre de 1787 se convirtió en el primero de los trece estados originales ratificado por la Constitución de los Estados Unidos. En otros tiempos también llevó el apodo de “The Diamond State” (El estado Diamante), que le fue dado, según la leyenda, por Thomas Jefferson, que lo consideraba una “joya” debido a su ubicación estratégica en la costa este. Delaware también fue llamada “Small Wonder” (Pequeña Maravilla), basicamente debido a su tamaño y las contribuciones que hizo al país a lo largo de su historia.

Maryland, por su parte, fue nombrada por el propio General George Washington “The Old Line State” (el Estado de la vieja línea), en clara referencia al coraje que esta región mostró en muchas batallas históricas.

Hablando de otros estados que no pertenecieron a las trece colonias, pero cuyo sobrenombre nos dice mucho de su historia, como Colorado por ejemplo que lleva el apodo de “The Centennial State”, ya que en el año de 1876, cien años después de la Proclamación de Indepencia de los Estados Unidos, fue declarado un estado más de los 51 que conforman la Unión. Últimamente, el apodo más conocido de Colorado lo es el de “Colorful Colorado”, por sus hermosos escenarios montañosos, con ríos y planicies llenos de color.

Por último me gustaría mencionar aquellas que aunque tal vez no nos digan nada acerca de la historia, nos hablan de características propias de la región, como ejemplo de esto tenemos a Arizona, llamado el estado del Gran Cañón, honrando a la impresionante maravilla natural; no puedo dejar de mencionar a Alaska, cuyo sobrenombre me parece mágico y poético: la Tierra del Sol de Medianoche debido a que en verano el sol brilla en esas horas, o también llamado la última frontera, obviamente debido a su ubicación geográfica. Nueva York por su parte se apoda “The Empire State” (el estado del Imperio) haciendo referencia a su gran poderío financiero que ha logrado a lo largo de su historia y que mantiene.

Como esta claro, un apodo o sobrenombre no profundiza en lo absoluto en la historia de ninguna persona o región, sin embargo nos da atisbos, matices y pistas para adentrarnos a un estudio más profundo acerca de alguien o algo.  Este breve esbozo de los apodos de los estados de la Unión Americana pretendo que sea una primera aproximación a su historia.

Posteado por: Paola Isabel Altamirano Ogaz | Mayo 9, 2008

Espejismo

tus huellas

Vivo aferrada a un espejismo como caminante solitario en un desierto, sabe que no tiene nada pero no quiere creerlo.  Esta noche no puedo dormir, la tristeza me ha doblado igual que la tormenta a una palmera, hasta el suelo; se que mañana estaré de pie, pero mientras tanto mis ojos se han hinchado y estoy en mitad de la madrugada escribiendo y preguntándome tantas cosas y preguntándote ¿que harás cuando alcances al destino que buscas con tantas ansias y te des cuenta de que me he quedado atrás distraída en el camino? Querrás desandar tus pasos y suspirarás por que no tendrás fuerzas para hacerlo y aunque así lo hicieras, sólo encontrarías mis huellas disipadas sobre la arena. Empiezo a creer en la frase “No existe peor soledad que aquella que vives en compañía.”.

Posteado por: Paola Isabel Altamirano Ogaz | Febrero 20, 2008

Día triste

Hoy perdí a mi fiel amiga, Camila, han pasado doce horas, quiero que regrese, la extraño, me alegro de no haberle cortado el pelaje, se protegerá mejor del frío, ojalá le hubiese enseñado el camino a casa…

Posteado por: Paola Isabel Altamirano Ogaz | Enero 27, 2008

The garden of love

I went to the Garden of Love,
 And saw what I never had seen:
A Chapel was built in the midst,
Where I used to play on the green.
And the gates of this Chapel were shut,
And Thou shalt not, writ over the door;
So I turn’d to the Garden of love,
That so many sweet flowers bore.
And I saw it was filled with graves,
And tomb-stones where flowers should be:
And Priests in black gowns, were walking their rounds,
And binding with briars, my joys & desires. 
From Songs of Experience,
William Blake.

Fui al jardín del amor, y vi lo que nunca había visto,
Una capilla fue construida en el medio,
Donde yo solía jugar sobre el césped
Y las puertas de esta Capilla estaban cerradas, 
y escrito sobre ellas había un
“No lo harás”,
así que me volví hacia el jardín del Amor
donde antes crecían tantas hermosas flores.
Y vi que estaba lleno de tumbas,
con lápidas donde debía haber flores;
Y Sacerdotes con sótanas negras hacían sus rondas
haciendo una valla a mis alegrías y deseos.
De canciones de la experiencia,
William Blake.

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Posteado por: Paola Isabel Altamirano Ogaz | Diciembre 10, 2007

monsters game

Posteado por: Paola Isabel Altamirano Ogaz | Noviembre 21, 2007

Cañón del Cobre (Parte 1) “La ida”

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El viaje inició cuando el tren arrancó un poco después de las siete, era una mañana fría, sin embargo me parece que nuestro frío era más bien psicológico, todas esperábamos que al ir adentrándonos a la Sierra Tarahumara, la temperatura iría en descenso y temíamos no llevar lo suficiente para enfrentarlo. Para mi no era la primera vez que viajaba por el CHEPE, y aunque la emoción y sensaciones que sentí no se comparan con las de mi primer viaje, me alegra saber que me sentía como una niña y sólo me faltaba brincar de emoción.

 El tren de clase económica, como su nombre lo deja ver, no implica ningún lujo, de hecho los vagones son un poco fríos, aunque no demasiado, tiene un vagón destinado para comedor bastante modesto: no tiene asientos (sólo mesas altas en los que tienes que ir de pie), ni mucha variedad de alimentos, además está lo suficientemente frío como para no desear estar ahí. El viaje hasta “El Divisadero” me pareció bastante largo (casi siete horas) sin embargo al llegar y ver el imponente “Cañón del Cobre”, el cual es cuatro veces más grande que el Gran Cañón formado, el tiempo invertido me pareció un sacrificio insignificante. 

Los quince minutos que estuvimos ahí, los utilizamos observando el Cañón y recorriendo el pasillo de puestos de souvenirs y de comida, donde por cierto comimos una deliciosa gordita de carne, que horas más tarde me caería mal. Luego de esto, el tren dio el pitido de partida y nos subimos, momentos después, estábamos bajándonos en la estación cercana a nuestro hotel, ”El Castillo” o “Mansión Tarahumara”.

Posteado por: Paola Isabel Altamirano Ogaz | Septiembre 21, 2007

Puma de corazón

 

 El día de hoy, Ciudad Universitaria fue declarada como PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD por la UNESCO, enhorabuena para esta maravillosa casa de estudios, que ahora ya pertenece al mundo entero, hace unos momentos estuve viendo un documental transmitido por el canal 40 y al ver las imágenes me ha entrado una nostalgia increíble, recordando un momento con cada imagen, momentos que vivirán para siempre en mi corazón, ver la Biblioteca Central, imponente y la cual fue mi refugio muchas tardes solitarias, recuerdo que saliendo de clases en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, me iba caminando a través de las  otras facultades y jardines de CU, hasta llegar a la Biblioteca, me pasaba horas ahí, es impresionante el acervo bibliográfico que contiene, al caer la noche tomaba un puma bus a la parada del metro universidad y me marchaba al departamento.  

El vivero (tan romántico), las islas (tan sexuales), el aeropuerto de la facultad de Filosofía y Letras, la cafetería de Arquitectura, tan fresa, las obras de arte regadas por aquí y por allá, el auditorio “Che Guevara”, el olor a marihuana de filosofía, el pasillo de la salmonela (donde desayune tantas veces con mis amigos de la facultad), el estadio (que fue donde comprendí porque los hombres aman el futbol), son imágenes para siempre.

 El espíritu Puma es algo que perdura toda tu vida, la experiencia de estudiar en la UNAM es realmente extraordinaria; al recordar todo esto, me doy cuenta que estoy condenada a volver a CU, aún tengo cosas para darle y ella a mí, y volveré para concluir eso que inicié y que me prometí un día terminar. En éstos momentos tengo un nudo en la garganta por la emoción que me ha dado el recordar todo eso. Alguien una vez me preguntó en tono sarcástico, qué era lo maravilloso de la UNAM, yo le respondí: “A mí me gusta porque me obliga a razonar y me permite expresarme en un ambiente de pluralidad y libertad; me gusta, porque al expresarme siempre habrá alguien dispuesto a debatirme; me gusta, porque más allá de lo impresionante en su arquitectura, y diseño, (lo tangible), es más impresionante todavía, lo intangible, ese universo de conocimientos, ideas y libertad. No me queda más que terminar con nuestra famosa porra universitaria, que ahora ya es internacional:

 ¡GOYA! ¡GOYA! ¡CACHÚN CACHÚN RA, RA! ¡CACHÚN CACHÚN RA, RA! ¡GOYA! ¡UNIVERSIDAD!

Posteado por: Paola Isabel Altamirano Ogaz | Septiembre 18, 2007

Sueño recurrente

“Si preguntan por ti, sólo diré que te vi, en mis sueños una noche y sólo sueño desde entonces para verme cada día junto a ti, y es que quedan  tantas cosas por contarte y que me cuentes, tantos ratos y pasiones por vivir a tu lado, mi vida.”. A. Ubago. A gritos de esperanza.  

Ya no espero un milagro, no hay más esperanza en mi para lo nuestro; hoy estoy llorando otra vez por ti y odiándote porque no acabas de irte. La única razón para permitirte estar en mis sueños es por ésta historia inconclusa que necesita un final. 

Posteado por: Paola Isabel Altamirano Ogaz | Septiembre 11, 2007

La playa

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Era una noche hermosa, alumbrada por la luz de la luna llena, había mucha gente en aquella extraña playa del mediterráneo, todos estaban en el agua, deslizándose como en tablas de surf cuando vas entrando al mar, sólo que realmente no usaban nada, sólo sus cuerpos, yo me uní a ellos y estuve jugando un rato, luego me adentré a la mar y encontré a muchos de ellos sentados en un peculiar banco de arena en forma de hilera, que estaba a mitad del océano, me senté en un espacio que había libre y estuve platicando no sé que cosas con uno de ellos del que no puedo recordar su rostro, aunque estoy segura que lo vi, de pronto le dije que me tenía que ir y volví a lanzarme al agua, deslizándome sobre mi dorso hacia tierra firme, en el trayecto vi que yo no era la única, a cada uno de mis costados había gente casi hasta la línea del horizonte, muchísima gente deslizándose también hacia tierra firme. Cuando por fin llegué, caminé sobre la arena y casi al instante llegué a la casa de una tía política que hace mucho que no veo, otras personas conocidas iban llegando también, yo estaba tan cansada que entré a una de las muchas recámaras que había, alguien hizo notar que era la recámara de servicio, yo le dije que no me importaba, que sólo necesitaba dormir, luego detrás mío mi tía política apareció picandome las costillas y dándome un abrazo, luego me mostró tres monedas de diez pesos, y me dijo ¡Soy tu madrina! al principio pensé que me las quería dar, pero en realidad me pidió dinero para darle a una enfermera porque era su día, le dí diez pesos y me quedé dormida.

Posteado por: Paola Isabel Altamirano Ogaz | Septiembre 11, 2007

Camila por un ratón

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Entré a una juguetería para mascotas con Camila, la vendedora tenía algo mío, no supe que, pero hice un trato con ella para recuperarlo. Después de ver las cosas que vendían ahí, le entregué a mi querida perra y ella me dió lo que yo quería recuperar, más un ratón saltarín de juguete.

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