Día diecinueve: Hoy fue relativamente sencillo no fumar, claro que si consideramos que me levante en extremo tarde, se puede entender la sencillez del hecho. Aún así no quisiera restarme mérito, es mi décimo noveno día sin fumar y todos los fumadores entenderán la magnitud de tal proeza. Aunque ahora no tuve deseos de fumar en todo el día, los ha habido que he estado a punto de caer, ayer por ejemplo, mientras disfrutaba mi capuccino vespertino y la caída del sol, sólo me hacía falta un cigarrillo. Sólo espero continuar así.