“Hay días, hay días que parecen no llegar, hay días, hay días que hacen de lo imposible un llegará [...]” . Miguel Bosé. Hay días.
En las últimas semanas he estado anhelando que llegue diciembre, tontamente quizás, pero creo que en ese mes sucederán algunos cambios en mi vida:
1.-Me entregarán mi carro (por fin). 2.-Hay un viaje en puerta, que aunque hasta hace unos días no quería hacerlo, al día de hoy me siento emocionada. 3.-Rentaré mi propio espacio.
Esto puede parecer del todo material, sin embargo es algo simbólico para mi, ya que significa mi independencia y libertad, por lo menos en lo que atañe a los puntos uno y tres (o la de mis padres y algunos otros terceros perjudicados, dependiendo del punto de donde se mire), mientras que el punto dos, que aunque pareciera que me jala hacia una especie de yugo, viene a cumplir un sueño que tal vez si no es ahora no será nunca: conocer la Isla de Cuba antes de que se muera Fidel (¿lo escribí o lo pensé?). Además de ser una oportunidad para convivir con mis amigas en un ambiente diferente, revalorar y estrechar lazos de amistad. Y dicho sea de paso, checar como esta la mercancía por aquéllas latitudes. Lo único que espero es que no me pase como las vacaciones de verano, que estaba esperándolas con tantas ansias para poder descansar y al final de cuentas resultó que hice de todo menos eso. Sin embargo lo dudo mucho ya que esta vez todo esta “fríamente” calculado. Pero bueno, mejor esperar a ver lo que diciembre me trae.